Orinar de noche con frecuencia: más allá de tomar mucha agua
· Despertarse ocasionalmente para ir al baño puede ser normal. Cuando se convierte en un patrón frecuente, conviene considerar factores como la glucosa, los riñones y las vías urinarias.
Dormir toda la noche sin interrupciones no siempre es posible. Una cena abundante, tomar mucho líquido antes de acostarse o consumir café por la tarde pueden aumentar las ganas de orinar.
Pero si levantarse al baño se vuelve habitual y ocurre varias veces durante la noche, no conviene atribuirlo automáticamente a la cantidad de agua que se consume. La nicturia —término utilizado para describir el despertar durante el sueño para orinar— puede tener diferentes causas y debe analizarse de acuerdo con cada persona.
La glucosa puede estar relacionada
Una de las señales asociadas con niveles elevados de glucosa es el aumento de la sed y de las ganas de orinar. Cuando la glucosa en sangre permanece elevada, los riñones intentan eliminar parte de ese exceso a través de la orina, lo que puede incrementar su producción.
En México, este tema tiene especial relevancia. Los resultados de la ENSANUT 2022 estimaron que 18.3% de los adultos mexicanos tiene diabetes, de los cuales 12.6% corresponde a casos diagnosticados y 5.8% a casos no diagnosticados. Además, 22.1% presentó prediabetes.
Por eso, un cambio persistente en la frecuencia urinaria puede ser una razón para consultar al médico, especialmente si también existe sed excesiva, cansancio, pérdida de peso sin explicación o visión borrosa. Estos síntomas, sin embargo, no permiten diagnosticar diabetes por sí solos.
Riñones y vías urinarias también deben considerarse
Los riñones producen la orina y ayudan a eliminar desechos y exceso de líquido de la sangre. La diabetes y la hipertensión arterial son las principales causas de enfermedad renal crónica.
Una dificultad importante es que la enfermedad renal puede avanzar durante mucho tiempo sin producir síntomas evidentes. De hecho, el NIDDK señala que los análisis pueden ser la única manera de detectar algunas enfermedades renales en sus primeras etapas.
Por eso, según los antecedentes y síntomas de cada paciente, el médico puede solicitar análisis de sangre y orina. Estos pueden ayudar a valorar la glucosa, determinados indicadores de función renal y características de la orina. Cuando existe diabetes, por ejemplo, la presencia de albúmina en la orina puede ser una señal de daño renal.
También existen otras causas de la frecuencia urinaria: infecciones, alteraciones de la vejiga, algunos medicamentos, problemas de próstata y determinados trastornos del sueño, entre otras. Esto es importante porque el mismo síntoma puede tener explicaciones completamente diferentes.
Un cambio en tus hábitos también es información
Si antes dormías toda la noche y ahora despiertas constantemente para ir al baño, registra durante algunos días cuántas veces sucede, cuánto líquido consumes por la tarde y si aparecen otros síntomas.
No es necesario esperar a que exista dolor para consultar. Tampoco conviene asumir que se trata de diabetes o de un problema renal sin realizar una evaluación.
En Laboratorio Crysal puedes realizar estudios clínicos que, de acuerdo con la indicación médica, pueden formar parte de la evaluación de glucosa, función renal y vías urinarias.
La prevención no consiste en buscar una enfermedad detrás de cada síntoma. Consiste en reconocer los cambios persistentes, investigarlos de manera adecuada y contar con información confiable para cuidar la salud.
Si levantarte durante la noche para ir al baño ya es parte de tu rutina, no lo pases por alto. Consulta con un profesional de la salud y realiza los estudios que te indique en Laboratorio Crysal.


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