Canícula: cómo proteger tu salud durante la temporada de mayor calor
- Crysal Labs
- 5 jul
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· Aunque suele asociarse con las zonas más cálidas de México, en Veracruz también puede provocar jornadas con mayor sensación térmica, días más secos y una mayor exposición a los efectos del calor.
Cada verano, Veracruz enfrenta uno de los fenómenos climáticos más característicos del año: la canícula, un periodo en el que disminuyen temporalmente las lluvias mientras aumentan las temperaturas y la radiación solar. Aunque popularmente se habla de "40 días de calor", en realidad no tiene una duración fija ni comienza en una fecha exacta. Su intensidad depende de las condiciones atmosféricas de cada año y de fenómenos como El Niño o La Niña. Para 2026, especialistas prevén un ambiente más cálido de lo habitual y precipitaciones por debajo del promedio en gran parte del estado.
Es importante señalar que la canícula no es una ola de calor. Mientras una ola de calor consiste en varios días consecutivos con temperaturas excepcionalmente altas, la canícula es un fenómeno que ocurre durante la temporada de lluvias y se caracteriza por una reducción temporal de las precipitaciones, acompañada de un aumento en la temperatura y en la radiación solar. Esta combinación favorece ambientes más secos y calurosos, lo que incrementa el riesgo de afectaciones a la salud.
En Veracruz, las autoridades de Protección Civil alertan cada año sobre el incremento de casos de deshidratación, agotamiento por calor, golpes de calor y enfermedades gastrointestinales durante este periodo. Las altas temperaturas aceleran la pérdida de agua y electrolitos a través del sudor, mientras que el calor favorece la proliferación de microorganismos en los alimentos cuando no se conservan adecuadamente. Estas condiciones hacen que la prevención sea fundamental, especialmente en niñas y niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o enfermedad renal.
¿Cómo puede afectar el calor al organismo?
El cuerpo humano mantiene su temperatura alrededor de los 37 °C mediante mecanismos como la sudoración. Sin embargo, cuando la temperatura ambiental es elevada y la exposición al calor es prolongada, estos mecanismos pueden resultar insuficientes, sobre todo si la hidratación no es adecuada.
Las primeras manifestaciones suelen ser sed intensa, cansancio, dolor de cabeza, mareo, debilidad o calambres musculares. Si la pérdida de líquidos continúa, pueden aparecer náuseas, vómito, confusión y, en los casos más graves, un golpe de calor. Esta condición constituye una urgencia médica, ya que la temperatura corporal puede superar los 40 °C y comprometer el funcionamiento del cerebro, el corazón, los riñones y otros órganos.
Las personas que viven con diabetes también deben prestar especial atención durante esta temporada. La deshidratación puede favorecer elevaciones en la glucosa y dificultar su control. En quienes padecen hipertensión o enfermedad renal, la pérdida excesiva de líquidos puede alterar el equilibrio del organismo y aumentar el riesgo de complicaciones. Por ello, mantener una adecuada hidratación y continuar con el tratamiento médico indicado resulta indispensable.
La prevención también incluye conocer el estado de tu salud
Durante la canícula, las medidas de autocuidado son sencillas, pero hacen una diferencia importante. Beber agua simple de manera constante, evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, utilizar ropa ligera, aplicar protector solar y conservar correctamente los alimentos son recomendaciones básicas para disminuir los riesgos asociados con las altas temperaturas.
Además de estos hábitos, es importante no perder de vista el seguimiento de la salud, especialmente si existen factores de riesgo o enfermedades crónicas. Los estudios de laboratorio permiten evaluar indicadores que pueden verse afectados durante esta temporada, como los niveles de glucosa, el perfil de lípidos, la función renal, los electrolitos y otros parámetros que ayudan al médico a valorar el estado general del organismo.
En Laboratorio Crysal creemos que la prevención va más allá de atender una enfermedad cuando aparecen los síntomas. Conocer oportunamente cómo se encuentra tu organismo, mantener un seguimiento periódico y adoptar hábitos saludables son acciones que contribuyen a proteger tu bienestar durante la canícula y en cualquier época del año.



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